Cómo es, realmente, un masaje con final feliz

Cómo es, realmente, un masaje con final feliz

Hace no mucho tiempo, el masaje con final feliz estuvo de actualidad en la prensa porque los Mossos d’ Esquadra han cerrado varias peluquerías chinas de Barcelona donde se realizaban este tipo de servicios. Todos hemos podido ver varias cámaras ocultas en las que un periodista se hacía pasar por cliente para solicitar uno de estos masajes y ver si realmente se realizaban y en qué consistían. Las imágenes que finalmente salían en la televisión pertenecían a sitios poco apetecibles donde las chicas parecían hartas y aburridas. Sin embargo, lo cierto es que esto no siempre es así.

Masajes con final feliz

Los masajes con final feliz son un tipo de masaje erótico que se diferencia de los demás en que termina con la estimulación de los órganos sexuales por parte del masajista. Es decir, al final del masaje, la persona que lo da nos pregunta si deseamos que nos estimule y, si es así, nos estimula los órganos sexuales hasta que tenemos un orgasmo. Hay muchos tipos de masajes eróticos, y no todo ellos acaban así, ya que a veces las personas que reciben uno de estos masajes solo desean el placer sensual que proporciona. Además, los masajistas no tienen por qué querer hacer este tipo de servicios. No obstante, algunos sí lo proporcionan, y forma parte de la oferta de muchos centros de masajes eróticos. Se trata de una forma placentera de experimentar un placer intenso sin necesidad de hacer nada, solo dejándonos llevar por la persona que realiza el masaje. Por eso, si deseamos probarlo, lo mejor es que elijamos un buen centro de masajes o un buen profesional. Los sitios como las peluquerías chinas que hemos visto en las noticias puede que sean algo más baratos, pero eso se nota también en el servicio, que suele ser de una calidad bastante baja. Si nos hacen tumbarnos en una camilla vieja, dentro de una sala donde no hay calefacción y la persona que nos atiende está deseando acabar con aquello, lo más probable es que la experiencia no sea tan excitante y placentera como debería. Por eso, merece la pena pedir alguna referencia o buscar un poco más, aunque el precio sea algo más elevado.