¿Cómo triunfar en una cita rápida?

¿Cómo triunfar en una cita rápida?

Es posible que hayas oído hablar alguna vez de las citas rápidas o que hayas estado en alguna de ellas. Si es así, te sonará eso de que te den cinco minutos para hablar con otra persona antes de que suene la alarma y tengas que cambiarte para volver a estar otros cinco minutos con otra. También sabrás que al finalizar la sesión –normalmente después de unas diez citas-, los organizadores te dan un formulario que tienes que rellenar con los candidatos que te gustaría volver a ver. Si coincides con esa persona, te envían su contacto para que vosotros decidáis si queréis veros o no.

Exito en una cita rápida

La fórmula parece sencilla, pero tener éxito en este tipo de citas es más complicado de lo que parece. En tan poco tiempo no podemos conocer mucho a la otra persona, por lo que hay que tener unas cuantas cosas claras si queremos que nos acaben eligiendo. Y, sobre todo, si queremos que nos elija la persona que nos gusta. Lo primero que debemos tener en cuenta es que hay que divertirse.

Si vamos con una actitud negativa o demasiado nerviosos, lo más probable es que salga mal. La negatividad generan rechazo inmediato, y en estas citas la primera impresión es crucial, porque no hay tiempo para más. La clave es un equilibrio entre ser natural y llevar las cosas algo preparadas, aunque no tanto como para que se note. Llevar las cosas preparadas no implica aprendernos de memoria unas cuantas frases –de hecho, esto puede ser nefasto-, pero sí tener claro que hay que evitar dos cosas: los silencios incómodos y las preguntas estereotipadas. Después de varias citas, seguro que estáis hartos de que os pregunten de dónde sois y a qué os dedicáis, así que mejor probar otras cosas. O, al menos, no os limitéis a disparar una pregunta tras otra: tratad de aprovechad sus contestaciones para contar alguna anécdota graciosa o hacer algún comentario interesante. Además, también se deben evitar las comparaciones, las referencias a los ex y las preguntas demasiado íntimas, ya que la otra persona se puede sentir molesta. Una vez que tengáis esto claro, solo queda disfrutar.