¿Existen los orgasmos múltiples masculinos?

¿Existen los orgasmos múltiples masculinos?

Durante siglos de represión, las mujeres han sido las más damnificadas desde el punto de vista de la sexualidad, o bien han cumplido una mera función reproductiva o bien han sido utilizadas como simple receptáculo sexual. Esto ha marcado generaciones de mujeres, y lógicamente por extensión, también a muchos hombres. Esto ha tenido sus consecuencias a la hora de entender de una forma determinada nuestra sexualidad y ejercitarla.

Orgasmos múltiples masculinos, un placer sin fin

Es propia de muchos hombres, la preocupación por cómo conseguir que el pene adquiera mayor tamaño, que sea más lustroso y de grandes eyaculaciones, o como localizar el punto G de la pareja, e intentar que esta se convierta en multiorgásmica.

Esto confunde a muchos hombres, que ignoran su enorme potencial sexual, quedándose en la práctica y la búsqueda de los tópicos machistas de toda la vida. Como ejemplo, nos encontramos con el tema del orgasmo múltiple masculino o multiorgasmo, ¿ es cierto, que un hombre puede alcanzar un orgasmo múltiple? ¿ es solo un mito?. Cuando nos referimos al multiorgasmo, no lo hacemos del típico “ tres polvos sin sacarla”, sino que más bien tiene relación con el hecho de que entendemos el orgasmo y la eyaculación como algo inseparable, y esta asociación no es necesariamente vinculante. ¿ Se puede llegar al orgasmo sin tener que eyacular?. Para algunos sexólogos, el multiorgasmo masculino no es más que la concatenación de episodios pre-orgásmicos, como si la excitación sexual fuera subiendo y bajando, hasta conseguir llegar al gran orgasmo, en cambio para otros los orgasmos en serie existen. Tanto da como se le llame, el caso es que el orgasmo en seco, sí existe, y podemos aprender a cómo lograrlo, es algo frecuente, por ejemplo en los practicante de tantra. Evidentemente no se consigue de un día para otro, necesita de tranquilidad y paciencia, pues exige un buen control muscular de la zona pubococcígea. Esto se lleva a cabo, entrenando el músculo, primero se contrae como si quisiéramos cortar el chorro de orina, y se va aumentando progresivamente el tiempo de contracción, se deben realizar entre 20 y 25 contracciones diarias, durante dos o tres semanas. Hay que mantener la contracción durante dos segundos en las dos siguientes, y después amentar la contracción entre 5 y 10 segundos. Cuando nuestro músculo, esté debidamente ejercitado, se debe de contraer y acompañar de respiraciones profundas cuando durante el acto sexual, notemos que se incrementa nuestro umbral de excitación. Dicen que así, se consigue un orgasmo de grandísima intensidad, pero sin eyacular ni gota de semen.

Muchos hombres desconocen que el orgasmo y la eyaculación no son lo mismo. En el hombre se entiende por orgasmo, unas contracciones musculares, acompañadas de una sensación de placer psicológico y físico, como resultado de una descarga de la excitación sexual. La expulsión del semen, es lo que entendemos como eyaculación y esto se produce junto con el orgasmo y mediante el meato uretral, el cual podemos observar en la punta del pene.

Cuando conseguimos que el orgasmo y la eyaculación se separen, tenemos la posibilidad de alcanzar varios orgasmos consecutivos sin perder la erección, a esto se le llama el coito reservado o como mencionamos anteriormente el orgasmo seco.

No debemos entender esta forma de orgasmo, como la ideal, no para todas las parejas es este un objetivo, pero sí podemos contemplarlo como una posibilidad que muchas personas desean explorar.

Está claro, que no se puede aprender una técnica a base de leer sobre ella, se debe llevar a la práctica, pero algunas pautas pueden ayudarnos a dar los primeros pasos.

Es muy posible, que no seas capaz de controlar la eyaculación, pero esto es básicamente debido a que no estás acostumbrado a parar justamente en el momento inmediato anterior. Esto es superable con un poco de práctica y ejercicio, puedes aprender a:

  • Diferenciar la sensación de orgasmo de la sensación de eyacular.
  • Como dijimos anteriormente, aprender a contraer el músculo pubococcígeno.
  • Manejar la respiración lenta y profundamente durante la actividad sexual.
  • Tomar el control mental de tus órganos.
  • Saber calcular, hasta donde puedes llegar de cerca de la eyaculación, antes de llevarla a cabo.

Seguro, que una vez comiencen a disfrutar de las sensaciones producidas al retrasar la eyaculación, tu vida sexual dará un gran cambio y disfrutarás mucho más.